
Agustín Barrios Gómez Méndez nació en la Ciudad de México el 22 de diciembre de 1925. Aunque estudió derecho, su pasión por el periodismo lo llevó a escribir famosas columnas sociales como "RSVP", "Ayer en Sociedad" y "Ensalada Popoff".
Cronista de la época del Milagro Mexicano (1954-1970), Barrios Gómez, en colaboración con el cineasta Demetrio Bilbatúa, produjo y grabó algunos de los documentales más emblemáticos de la época. Hitos como la inauguración del Museo Nacional de Antropología, los Juegos Olímpicos de 1968 y la Copa Mundial de la FIFA, entre muchos otros eventos, fueron inmortalizados por Producciones Barrios Gómez-Bilbatúa.
Simultáneamente, su presencia televisiva se extendió a programas emblemáticos como "Duelo de Dibujantes" y "Mesa de Celebridades", donde se reunían figuras destacadas del mundo del espectáculo mexicano e internacional.
A medida que avanzaba la década de 1970, Barrios Gómez amplió su producción audiovisual para incluir dos series innovadoras: "El Noticiero Continental" y "Cincomentarios". La primera se proyectaba antes de todas las películas en cines de todo el país, mientras que la segunda consistía en cápsulas informativas y culturales transmitidas a nivel nacional por el Canal 5.
El volumen de contenido creado y presentado por Agustín Barrios Gómez no tenía precedentes, hasta el punto de que el Libro Guinness de los Récords lo reconoció en 1981 por haber producido la mayor cantidad de horas de televisión entre todas las figuras de la industria televisiva de la época.
En 1977, su amor por México lo llevó a ser nombrado Embajador de México en Canadá por el recién investido Presidente José López Portillo. Durante seis años, Barrios Gómez representó a México en Ottawa, impactando significativamente las relaciones bilaterales gracias a su inmenso talento y carisma.
En reconocimiento a su labor en Canadá, poco después de que Miguel de la Madrid asumiera la presidencia en 1983, se le encomendó la representación de México en Suiza. De 1983 a 1987, Barrios Gómez supervisó un período de florecientes relaciones bilaterales.
En 1987, regresó a sus orígenes profesionales en Televisa, donde asumió el cargo de Vicepresidente y dirigió la división de Cablevisión. Ocupó este puesto durante dos años antes de que el Presidente Carlos Salinas de Gortari lo nombrara Cónsul General de México en Nueva York. Durante su gestión en la Gran Manzana, el embajador desempeñó un papel fundamental en la organización de la mayor exposición de cultura mexicana de la historia, "México: Esplendores de Treinta Siglos", en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.